AEEC celebra eucaristía por su 60° Aniversario

Como parte de las actividades del mes aniversario, el pasado sábado tuvimos el honor de asistir a una emotiva misa presidida por Monseñor José Jiménez, quien nos dejó una profunda reflexión a través de la Parábola de los trabajadores de la viña.

¿Qué pasa cuando llevamos este mensaje bíblico al mundo gerencial y ejecutivo? 

Rompe con todos nuestros esquemas tradicionales de mérito y nos enseña tres lecciones poderosas de liderazgo:

1️⃣ El valor de las personas no se mide en un cronómetro: Monseñor nos recordaba que el dueño de la viña pagó a todos un denario por igual. En la alta gerencia, esto nos invita a transicionar del control de horas a la gestión por valor, dignidad y propósito. Un verdadero líder busca que todos en el equipo prosperen.

2️⃣ La generosidad como estrategia: La justicia humana da lo mínimo requerido; la excelencia y la gracia dan lo máximo posible. El gran líder no es el que compite con su equipo, sino el que crea condiciones de equidad y generosidad para que los que se integran tarde también alcancen el éxito.

3️⃣ Equipos sin espacio para la envidia: La parábola critica a quienes murmuran por el éxito ajeno. En las organizaciones modernas, el crecimiento de un colega debe ser motivo de celebración colectiva, no de recelo.

Como expresidente de esta gran institución, fue un verdadero regalo coincidir, abrazar y compartir en esta eucaristía con miembros actuales, directivos y estimados colegas expresidentes. 60 años se dicen fácil, pero se construyen con el denario del compromiso de cada uno de los que ha pasado por aquí.

Gracias a Monseñor José Jiménez por recordarnos que el liderazgo más elevado es aquel que se ejerce desde la justicia, la inclusión y el servicio. ¡Que vengan muchos años más de éxito y unión para la AEEC! 

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